Por: Kerly Cevallos Pico
Los colores reluciendo dentro de la iglesia, los niños con sonrisas de oreja a ojera y felices como cuando les regalan una paleta, marco el inicio del sendero católico para el cumplimiento de sus sacramentos dentro de cada una de las comunidades del cantón Santa Ana.
Patricio González, Párroco de la iglesia de Santa Ana, con una sutil sonrisa narró que la misa la realizan cada año para celebrar la bienvenida de los más pequeños, los cuales ingresan a primer nivel. Siente felicidad de ver que los más pequeñitos resplandecen alegría recibiendo las palabras de bienvenida como un juguete nuevo en sus manos.
“Los padre están haciendo un buen trabajo, enseñarles a los niños que oren para que cuando ingresen a la catequesis tengan bases, ellos han adornado la iglesia con su felicidad, que evidentemente ha sido trasmitida, invito a los padres que no abandonen a los niños en este camino”, aseveró González cuando se encontraba saliendo de la iglesia mientras sostenía un pequeño maletín.
Victoria Bowen, madre de familia, confesó, que su hija no quería ingresar a la catequesis, sin embargo, ingresó y ahora se siente muy feliz, cada palabra que trasmitió el sacerdote fue como un faro en medio de la oscuridad, que alumbraba el corazón de los niños con sabios mensajes.
“Muy bonito la celebración que tuvieron los niños, se notó el entusiasmo que tenían por participar, debemos ser guía para nuestros hijos y no abandonarlos en este proceso que lo que prevalece es la unión familiar para demostrar amor como Dios lo demuestra”, detalló Bowen cuando se encontraba sentada en las bancas de la iglesia esperando a su hija.





