Por: Carolina Molina
En la costa ecuatoriana, la playa El Matal en Jama emerge como un tesoro turístico, cautivando a sus visitantes. Un lugar donde las pangas y los comerciantes abrazan a las personas que llegan a vivir una experiencia diferente.
La magia de la playa de Jama no se limita a sus paisajes; la calidez de su gente y la autenticidad de sus tradiciones se entrelazan para ofrecer a los visitantes una experiencia inolvidable. Desde paseos en las pangas y su deliciosa comida, cada rincón de esta localidad respira la autenticidad de la cultura costera ecuatoriana.
“Damos lo mejor que podemos, cuando llegan visitantes. La playa se llena los fines de semanas ya sea de residentes o visitantes que buscan nuevos lugares para pasar en familia.”, describía Ariel Vélez mientras conversaba con sus amigos.
Diego Mendoza un joven visitante del lugar, comentó que siempre ha sido una persona que recorre lugares de las zonas costera de Manabí y lo que más le ha impresionado es el amor con el que las personas de Jama brindan a los visitantes.
“Conozco muchos lugares y debo decir que Manabí es un lugar lleno de gente con amor “, enfatizó Mendoza.





