Por, Luis Enrique Moreira Alarcón
En un vibrante día en el campus universitario de la Uleam, las canchas de uso múltiples se convirtieron en el escenario donde la comunidad universitaria presenció el puntapié inicial de los juegos interfacultades, el eco de zapatillas chirriantes y el sonido constante de la pelota de baloncesto resonaron en el aire, marcando el inicio de una competencia que no solo busca destacar en lo deportivo, sino también fortalecer lazos entre facultades.
Desde la perspectiva del presidente de la Liga Universitaria, Jonathan Gruezo, estos juegos representan más que simples competiciones deportivas. «Queremos que la comunidad universitaria disfrute de estos juegos, hemos iniciado con baloncesto y la próxima semana será el turno del fútbol», aseguró Gruezo.
El fervor competitivo se hizo patente en los protagonistas de esta primera etapa de los juegos universitarios. «Hemos entrenado fuerte para representar a nuestra facultad. Gracias al juego en equipo, hemos ganado los tres partidos y hemos avanzado a la semifinal», recalcó Jesús Ayong después de terminar su tercer partido que ganaron 63 a 14.
Las canchas de uso múltiples se convirtieron en un crisol de habilidades y estrategias, donde la destreza en el baloncesto se fusionó con la camaradería y la sana competencia. El crujir de las zapatillas contra el suelo y el sonido de los aplausos vibraban en el ambiente, creando una atmósfera única que encapsula la esencia de la actividad deportiva universitaria.
Este no solo marca el comienzo de una serie de competiciones deportivas, sino que simboliza un paso audaz hacia la construcción de un espíritu competitivo que une a toda la comunidad universitaria en un abrazo de diversidad y camaradería.





