Por Sophi Bermúdez
Transportistas locales bloquearon las carreteras. El servicio a otros cantones y provincias estuvo suspendido durante aproximadamente una hora, pero luego fue restablecido.
Este jueves 23 de mayo de 2024, a las 06h30 conductores de la cooperativa de taxis¨La Sultana del Café ¨, decidieron bloquear la carretera en la zona para protestar contra el aumento del número de vehículos no oficiales que prestan servicios de transporte. Afirman que la medida se debe a un aumento de la competencia ilegal, que ha afectado gravemente a su trabajo en los últimos meses.
“Pagamos permisos, impuestos y cumplimos con ciertas reglas para circular. No es justo que los no funcionarios nos quiten el trabajo sin cumplir con los mismos deberes y que las autoridades no hagan algo al respecto.”, declaró Héctor Pincay, uno de los líderes de la manifestación.
Esta situación obligó a muchos ciudadanos a caminar largas distancias para llegar a sus lugares de trabajo y escuelas durante el bloqueo. “Todos los días manejo desde Puerto Cayo a Jipijapa para las clases de mis hijos y no podía pasar porque la carretera estaba cerrada, a la final nos tocó caminar, pero entiendo la frustración de los conductores”, recalcó Tyrone Baque, residente de Puerto Cayo.
El enfado de la población era evidente, aunque muchos entendieron los motivos de la manifestación. Los dirigentes del sindicato de transporte pidieron a las autoridades municipales del cantón que tomaran medidas específicas contra el tráfico no oficial. Hasta el momento, las autoridades no se han pronunciado oficialmente.
Esta vía no sólo conecta el cantón con Paján, sino también con varios sectores de la provincia del Guayas, así como con otras áreas de la localidad de Manabí, entre ellas Manta y Portoviejo. El bloqueo ha generado preocupación entre los residentes de estas zonas sobre posibles consecuencias para sus actividades diarias.
El cierra de la vía duró aproximadamente una hora, pero fue restaurada luego de que la presencia policial y militar permitiera el paso de vehículos. Los ciudadanos esperan que se alcance un acuerdo que beneficie tanto a los conductores oficiales como a los usuarios y garantice un servicio de transporte digno y justo.





