Por Yander Castro
La calle 319, en el centro de la parroquia Eloy Alfaro, ha emergido como un nuevo núcleo comercial.
Después del devastador terremoto ocurrido el 16 de abril del 2016 en la zona Tarqui, muchos residentes decidieron trasladarse al centro de la parroquia. Este sector se ha convertido en un nuevo núcleo comercial para los emprendedores locales.
Anteriormente, en esta área existían pocos comercios, operando a menor escala. La llegada de nuevos comerciantes ha revitalizado la zona, convirtiendose en un centro de actividad económica, con una variedad de negocios que satisfacen diversas necesidades de los habitantes.
“Decidimos trasladarnos aquí tras el terremoto. Aunque al principio fue difícil, la comunidad ha respondido positivamente y hemos visto un aumento constante en las ventas”, añadió Carlos Zambrano, propietario de Tuning Boutique Manta.
“Antes de mudarnos, el área no tenía mucho movimiento. Ahora, con más locales abiertos, el barrio se ha convertido en un punto de encuentro para todos” manifestó, Adriana Lopez, dueña de la heladería Razpadito.
Los comerciantes coinciden en que la colaboración y el espíritu emprendedor han sido claves para superar los desafíos iniciales. La diversidad de negocios ha atraído a más clientes, beneficiando a toda la comunidad y fortaleciendo la economía local.
La transformación del sector es un claro ejemplo de resiliencia y determinación. Los comerciantes y residentes han trabajado juntos para reconstruir sus vidas y fomentar el crecimiento económico en la parroquia.





