Por: Ernesto Alejandro Sánchez Cárdenas.
Comunidad enfrenta desafíos y muestra solidaridad
Las altas temperaturas han provocado un aumento significativo en el consumo de energía en el barrio Primero de Diciembre, ubicado en el cantón Manta. Esta ola de calor sin precedentes está causando graves problemas de salud entre los habitantes, quienes recurren constantemente a ventiladores y aires acondicionados, disparando las facturas de electricidad.

Sin embargo, existe una muestra de solidaridad comunitaria, con vecinos organizando actividades para distribuir agua y otros artículos de primera necesidad a los más vulnerables, como ancianos y niños pequeños.
«El calor es algo insoportable, no recuerdo haber experimentado nada parecido antes. Mi familia y yo tenemos que usar el ventilador todo el día y aun así no nos enfriamos lo suficiente. Las facturas de electricidad se han disparado, pero no tenemos otra opción”, dijo José Peñafiel, morador del sector.
Ginger Cárdenas, madre de familia, expresó su preocupación. «Mis hijos no pueden jugar afuera porque hace demasiado calor. Me preocupa su salud, tratamos de permanecer en casa tanto como sea posible, pero es difícil mantener a los niños entretenidos todo el día. Además, me preocupa el riesgo de deshidratación”.
«Hacer tareas en estas condiciones es muy agotador. No sólo porque hace calor en casa, sino también porque el asfalto caliente hace que todo sea más asfixiante. Espero que termine pronto porque es muy difícil para todos», comentó Wendy Peñafiel, estudiante de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí y residente del área.
La ola de calor enfatiza la necesidad de estar bien preparados para condiciones climáticas extremas. Es fundamental que las instituciones y las comunidades locales trabajen juntas para implementar estrategias de adaptación y mitigación a largo plazo. Mientras tanto, los residentes deben seguir las recomendaciones de las autoridades para proteger su salud y bienestar ante esta situación.





