Por: Juan Pablo Buri Naranjo
La Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam) cuenta con un aproximado de 30 áreas recreativas, pero sus condiciones son el resultado de un proceso de reconstrucción nivel interno en el área vial, incluyendo la construcción de nuevas edificaciones que sembrarán la semilla del conocimiento,
Dentro de la universidad hay varios puntos de descanso, unos más armoniosos que otros y para ciertas carreras estos lugares quedan al otro extremo del mapa. El mantenimiento que reciben estos sitios recreativos es escaso, se puede evidenciar por las condiciones en cómo están los asientos, la basura que lo rodea y lo descubierto que se encuentra al sol, si a estos lugares no se les da el valor necesario, obliga al estudiante a no despejar su mente al aire libre.
“Cerca de la Facultad Ciencias Administrativas hay un lugar acoplado con áreas verdes y bastante espacioso para que los estudiantes puedan relajarse en compañía de sus amigos”, afirmó Emily Arias, estudiante de Mercadotecnia, con una sonrisa blanca. Es una realidad que en algunas Facultades existen zonas mejor acopladas para el descanso del estudiante, pero desafortunadamente no todo el campus cuenta con estos oasis. Entrevista completa a Emily Arias
Anthony Veliz estudiante de Contabilidad, precisó que “prefiero ir a la Facultad de Trabajo Social porque me queda cerca y además el ambiente es mucho más fresco, otro motivo por el cual no acudo a otros sitios es debido a la cantidad de polvo que se levanta, me impide estar tranquilo”.Entrevista completa a Anthony Veliz
Algunas carreras como Derecho, Economía, Educación inicial y Arquitectura fueron golpeadas por esta ola de construcciones, los pocos espacios de reposo con los que contaba cada carrera fueron invadidos por el polvo, el ruido de las maquinarias y material de construcción.
Los inconvenientes no solo surgen al exterior de la Facultad, ya que estos lugares recreativos también presentan quejas dentro de la unidad, Lisley Vera estudiante de Informática puntualizó que “es cómodo tener un espacio fuera del aula que me permita despegarme de las horas de clase, pero lo que me molesta es que cualquier persona puede ocupar estos lugares, algunos escuchan música a alto volumen y otros conversan a un tono muy elevado, lo que perturba a la gente que va a estudiar o simplemente a recostarse”, con una voz serena Lisley dejó al descubierto que de a poco los sitios de descanso están perdiendo su propósito.
Entonces, lo que proponen los académicos como una sugerencia para futuros arreglos dentro del campus es lo siguiente, al exterior de la Facultad, una zona acoplada con áreas verdes, asientos limpios y más que nada árboles que proporcionen sombra, ahora hablando de manera interna dentro de las carreras que cuenten con áreas de reposo integradas, implementar normas a la hora de ocupar estos lugares como por ejemplo, mantener el lugar limpio, no ingresar con música y no aglomerarse, es así como lo propone Lithzy Macías estudiante de Psicología y Lisley Vera.
De la misma manera tan precisa en la que Macías se refirió a las normas que se deben cumplir para habitar estos espacios, ella señaló que más allá de un lugar limpio, lo que debe tener en un área de descanso es que sea apartado del ruido que se genera por el tránsito de los estudiantes, asientos más cómodos para el descanso prologando y más abastecimiento de puestos de comida dentro de la Universidad.
“Los estudiantes son el principal ingreso de esta universidad y la comodidad de ellos se prioriza, además que no tiene nada malo que en conjunto de los arreglos que están realizando, también les den mantenimiento a estos sitios”, afirmó Ibeth Basurto profesora de Arquitectura mientras miraba a la cámara con sus ojos color miel, agregó que los estudiantes son más productivos cuando despejan su mente, pues el peso de las horas seguidas los desgasta a tal punto que su mente se obliga a distraerse. Vociferó con respecto a la ausencia de sombra que hay en algunos puestos para descansar, refiriéndose a la carrera de Derecho, “es ilógico que primero prioricen en colocar plantas antes que un techo que genera sombra, porque de que me sirve sentarme en un lugar tan bonito, pero que al poco tiempo me va a quemar la piel”, afirmó Basurto con gestos de desaprobación.
El ING. Gabriel Salvatierra profesor de arquitectura, añadió que “dentro del campus hay un aproximado de 30 áreas confirmadas que son para la recreación del estudiante y algunas todavía se mantienen tal cual fueron construidas tiempo atrás”, comenta con la firmeza de un árbol.
La renovación que actualmente está pasando la Uleam es a favor de los estudiantes, pero a veces descuidan lugares tan triviales que son necesarios para la gran parte de los académicos, incluso los maestros pueden evidenciar lo favorable que es para los estudiantes tener un lugar apropiado en el cual despejar su mente.
Quedan a la expectativa de saber si en conjunto de las nuevas obras que se están realizando logren llegar a estos sitios aunque sea para propinarles sombra o incluso mejorar la calidad de los asientos, hasta el momento se sabe que las obras continuaron al próximo año, hasta entonces los académicos tendrán que soportar el polvo y en otros casos evitarlo debido a las reacciones alérgicas que pueden tener, a eso se le suman las quemaduras que podrían llegar a tener a consecuencia de pasar un tiempo prologando en el sol, estas son las situaciones que los alumnos tienen que soportar a diario en la Uleam.





