El jueves 6 de octubre, personas delegadas por el municipio de Manta colocaron un dispositivo de control vial, denominado «ojo de águila», acompañado de una bocina, en el redondel universitario, para vigilar como un ave veloz, atenta a los malos conductores y personas que incumplen las leyes de tránsito de la zona generando grandes embotellamientos.
Este dispositivo, estratégicamente colocado, como Superman en el cielo, sorprendió a peatones y conductores que curiosamente observaban el dispositivo, escuchando las indicaciones hacia los propietarios de autos mal estacionados.

«Tengo dos puntos de vista sobre el dispositivo colocado, el social y el personal», detalló Carlos Ortiz, propietario de una panadería y pastelería en el sector, «en lo social, creo que será muy beneficioso para controlar el tránsito y evitar el embotellamiento, pero en lo personal, temo que esto nos provocará perdidas por qué los autos ya no querrán estacionarse para comprar y bajarán nuestras ventas», lamentó Carlos, mientras sacaba la lata de postres del horno en su negocio.
«Pasar por aquí en hora pico es una pesadilla y que haya carros mal estacionados no ayuda para nada, me parece bien esta acción», detalló Joel Delgado, estudiante egresado de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), mientras llevaba a su novia a la primera entrada de la institución.
Mientras hay diferentes opiniones en torno al “Ojo de Águila”, lo cierto es que esta medida tratará de solucionar los graves problemas de tránsito que aquejan a la comunidad y qué con el tiempo se espera una mejora significativa en este aspecto.





