Por, Luis Enrique Moreira Alarcón
La avenida Urbina, popularmente conocida como universitaria, se transforma año a año en un bullicioso río humano, una estampa que ya es tradición en la capital manabita, el pregón que da inicio de las fiestas de independencia de Portoviejo. Los habitantes de la ciudad de los reales tamarindos se congregan en masa para sumergirse en un evento sin igual, repleto de esplendor y color.
El pregón sabroso, como se lo denominó este año, tomó por sorpresa a sus asistentes al incluir espectáculos que abrazaron temáticas internacionales de naciones como México, Colombia, Bolivia, con la representación vibrante de sus ritmos tradicionales. No podía faltar la aparición del dragón chino que le dio un toque mágico al evento. Delegaciones de la Costa, Sierra y Oriente ecuatoriano se unieron a los carros alegóricos, característicos de esta festividad.
El pregón estuvo encabezado por el alcalde Javier Pincay, decenas de invitados especiales ocuparon la tribuna, ellos se mostraron cautivados con cada representación. El inconfundible sonido y sabor de la marimba esmeraldeña, el baile junto a los exponentes afroecuatorianos fue de los números más esperados.
Las veredas de esta avenida lucían repletas, los presentes aplaudían el paso de cada carro alegórico y las diferentes comparsas. “Realmente espectacular, todos los shows han sido impresionantes”, reconoció María José Baird, asistente del evento, con ojos emotivos y una sonrisa entusiasta.
La reactivación económica se hizo sentir con una amplia gama de puestos, emprendimientos y comerciantes que aprovecharon la ocasión para ofrecer comidas, juguetes, globos e incluso los tradicionales algodones de azúcar. La buena racha para la fuerza amarilla no fue la excepción, “he tenido muchas carreras toda la noche, la verdad es que estos eventos ayudan mucho a la reactivación económica del sector de transportistas”, aseguró Genaro Intriago, taxista de la cooperativa 12 de marzo.
Portoviejo celebró 203 años de independencia, con un pregón que enardeció los corazones de los asistentes e invitó a sus habitantes a soñar con una ciudad proyectada el progreso.





