Por Ángel Rodolfo Macías Cantos
El calendario marca un nuevo feriado este 9 de octubre por la Independencia de Guayaquil y ecuatorianos de distintos puntos del país alistan sus maletas, las playas se maquillan para una nueva cita, el sol se pone su mejor atuendo y acompaña a quienes escogen Manta como destino para dejarse abrazar por las olas del mar.
El turismo crece y de su mano aumenta el comercio. La gastronomía resalta su mejor ángulo siendo disfrutada por propios y extraños que recorren miles de kilómetros para saborear un cangrejo jugoso o para caminar descalzos sobre la arena cálida que significa hogar.
Como un explorador en tierra desconocida, Josefina Quiroz, llegada desde Quito, se aventura por primera vez en la ciudad del puerto en este nuevo feriado. Quiroz, afirma que el tema gastronómico es como una especie de imán que atrajo su interés y la motivó a visitar la ciudad atunera.
‘’Manta ha cumplido con nuestras expectativas como turistas, el ambiente es bastante ideal. La gastronomía que fue la razón principal por el cual visitamos la ciudad y no nos decepcionó’’, admitió Quiroz mientras se sumergía en la arena junto a su familia, absorbiendo cada momento con gratitud y alegría en la playa.
Por su parte, Bryan Ochoa, quien se dedica al comercio de accesorios, asegura que este período es una lluvia de oportunidades en su negocio, donde las ventas de sus productos van en crecimiento como las olas del mar.
Manta, el rincón predilecto de los ecuatorianos para desconectar en días de feriado, se presenta como un santuario de tranquilidad, un banquete para los amantes de la buena comida y un ambiente que asegura unas vacaciones de primera categoría.





