Por : Angie Intriago
La avenida Ortiz del barrio La Victoria lleva meses sumergida en una profunda oscuridad. A pesar de llevar sus quejas con el municipio, sus lamentos no han sido escuchados, dejando las molestias de los ciudadanos en el fondo del cajón.
Esta calle, solía ser un lucero que se iluminaba en las noches, pero lleva más de 8 meses convirtiéndose en un laberinto de peligro para quienes la transitan. “Cuando cae la noche tengo miedo de salir, veo en mi reloj y apenas son las 5 me guardo en mi casa, no deseo salir, sé de vecinos que les han robado, incluso si el caso lo amerita prefiero ir acompañada o con mis perros”, describió Paola Santana con voz baja.
Al caer la sombra de la noche los peligros acechan a quienes desean aventurarse por estas calles, los robos son los más frecuentes, pero una problemática que está latente, alarmando a los moradores son los accidentes de tránsito se han hecho constantes tanto para conductores como para peatones, quienes van a ciegas como si de un túnel se tratase. Maritza Intriago detalla los daños que ha tenido que pasar por la falta de iluminación. “Vivimos en un callejón de una sola vía, pero la calle no tiene señalización, mucho menos alumbrado, el carro de mi hijo queda estacionado en la acera, como no hay alumbrado el carro ha sido parte de daños, no hay a quien culpar, nunca se ve nada”, acotó Intriago mientras daba un fuerte suspiro.
Los habitantes de este sector ya no esperan una respuesta por parte del municipio o de la empresa del alumbrado público, viven sus días en penumbra, dando pasos con sigilosos cuando el sol se esconde, con la esperanza que un día unas de esas farolas alumbren sus noches cuál luciérnaga.





