Por, Jean Carlos Pinoargote
Manta, conocida por su belleza costera, se deleita ahora en el renacer del emblemático barrio La Florita. Allí, las obras hidrosanitarias se despliegan como un lienzo que transforma la apariencia y el espíritu del vecindario. Las calles resplandecen con la promesa de una infraestructura revitalizada.
Este renacimiento abarca la instalación de sistemas de alcantarillado y suministro de agua potable, que se entrelazan como raíces profundas que nutren la tierra. Las carreteras y aceras, que serán renovadas, son como senderos que conducen a un futuro más brillante. El lugar se ilumina con una nueva esperanza y promete un oasis de progreso y bienestar para sus habitantes.
Los residentes de La Florita son testigos de esta metamorfosis con asombro y alegría. Marcos Alarcón morador del sector, aseveró, “esta obra era necesaria, da mucho gusto que por fin se realice ya que pasamos mucho tiempo pidiéndole a distintas autoridades que se realice esta mejora”.
De la misma manera, Flor Bailón, puntualizó, “tengo años viviendo acá y espero este sea el comienzo de muchas obras más, en beneficio del sector”. Los habitantes se unen como flores en un jardín en pleno florecimiento, listos para disfrutar de un futuro mejor en su querido barrio. La comunidad y las autoridades locales, como un equipo de jardineros cuidadosos, continúan trabajando juntos para nutrir este renacimiento en Manta.





