En una noche despejada y estrellada, la plazoleta central de la parroquia Convento del cantón Chone se convirtió en el escenario de un campeonato de voleibol como ningún otro. Los equipos, compuestos por parroquianos de diferentes edades, se entregaron al juego con pasión y determinación donde la magia se hizo evidente, dejando detrás de sí un rastro de luz titilante como estrellas fugaces.
A lo largo del partido, la multitud presente se emocionaba con cada jugada donde las risas y exclamaciones de asombro llenaban el aire, mientras los jugadores desafiaban la gravedad y la física misma con sus lanzamientos. Cada punto ganado era como un hechizo exitoso y cada punto perdido era una oportunidad de aprender nuevos encantamientos.
“Fue una noche realmente divertida. Ver cada uno de los partidos fue muy emocionante y más aún con toda la algarabía generada por la gente”, aseveró Jorge Pazmiño residente local denotando en su rostro mucha felicidad.
Nelo Giler, organizador del campeonato recalcó que eventos como este fortalecen los lazos entre los residentes de la parroquia y además les da la oportunidad de compartir momentos alegres en un entorno comunitario.





