Por: Alejandra Pinargote
En el vibrante mes de octubre, cuando la ciudad de Manta se convierte en un lienzo de colores y sonidos, un evento especial destaca como una sinfonía que despierta los sentidos de todos los asistentes. El festival de bandas rítmicas, celebrado en el marco del mes del arte, ha llegado para conquistar nuestros corazones con una sublime armonía.
Como si fueran notas musicales flotando en el aire salino, las bandas rítmicas, con sus uniformes resplandecientes y sus instrumentos brillantes, desfilan por las calles, llevando consigo una explosión de energía y creatividad. Sus pasos en sintonía crean una coreografía que recuerda a un ballet urbano, donde cada banda es una obra de arte en movimiento.
En este festival, las bandas no solo compiten entre sí, sino también compiten contra la brisa marina y el canto de las olas. La música que crean es como el eco de la ciudad misma, un eco de alegría, unidad y pasión por el arte.
“Me llena de satisfacción ver estos desfiles, ya que puedo salir con mis hijos y observar el gran talento que existe en mi linda ciudad”, puntualizó Scarlett Carranza con una sonrisa en su rostro.
“Octubre en Manta es mucho más que solo un mes en el calendario. Es donde el arte es la fuerza que mueve la ciudad”, aseveró José Zambrano mientras observaba el desfile con su esposa.





