Por: Ginyer Véliz
En el pequeño y acogedor barrio “1 de Enero”, en el sector 10 de agosto, donde las calles están llenas de historias y los vecinos se conocen por sus nombres, se brinda ayuda en medio de la adversidad y el dolor a personas que están luchando contra enfermedades y desean sanar sus almas.
«Estos bingos son pequeñas luces de esperanza para aquellos vecinos que necesitan de ellos y luchan contra enfermedades debilitantes», sintetizó Jimmy Pillasagua, presidente del barrio, mientras participaba en el bingo solidario junto a su familia, conscientes de que estaban contribuyendo a una noble causa.
En el barrio, se llevan a cabo unos juegos muy especiales que benefician a 4 personas. Estos juegos, conocidos como bingos, son organizados por los propios vecinos con mucho amor y dedicación. Cada semana, se reúnen para disfrutar de esta actividad llena de emoción y solidaridad.
Marta Cevallos, organizadora de estos juegos llamativos, aseguró que los premios son obsequiados por los mismos vecinos. “No importa si son pequeños obsequios o sumas de dinero, lo que realmente importa es el sentimiento de cada ayudante”.





