Por: Antonella Alava
El Hospital «Dr. Aníbal González Alava», bajo el ala organizativa del Ministerio de Salud Pública, fue testigo de un evento que trascendió las palabras y resonó como un himno de unidad, el salón, engalanado con colores cálidos y murmullos de expectación, fue el lienzo donde se pintó un compromiso colectivo, entre la multitud, donde las miradas reflejaban determinación, la abogada Ledy Laura Muñoz, alcaldesa del cantón Bolívar, se alzó como voz principal, su participación no fue solo un discurso, fue un recordatorio de la importancia de las mujeres en la esfera política y social.
La alcaldesa, como una flor en medio del desierto, destacó la relevancia del papel femenino en la política, sus palabras, como pétalos de conciencia, cayeron en el suelo del conocimiento colectivo «Las mujeres cumplimos un rol de trascendental importancia en la política, y en la sociedad en general», enunció con un tono que resonaba como el viento suave que acaricia los campos.
En sus palabras, la alcaldesa sembró la semilla del empoderamiento, abogando por la igualdad y liderazgo femenino, construir «espacios de participación” iluminó el camino hacia la equidad, las decisiones estratégicas, pintadas con la paleta de la sabiduría, se erigen como pilares para el desarrollo de la comunidad.
Dos fuentes presentes en el evento compartieron su perspectiva sobre esta jornada transformadora Ana Rodríguez, residente de Bolívar, puntualizó que, «fue inspirador ver a nuestra alcaldesa hablando con tanta pasión, nos recordó que nuestras voces importan y que debemos alzarlas contra la violencia».
Christopher Arias, añadió que, “el evento no solo fue informativo, sino también motivador, ver a tantas personas comprometidas es como un recordatorio de que la lucha contra la violencia es tarea de todos».
En este encuentro, la lucha contra la violencia hacia la mujer no fue solo un tema de discusión fue un compromiso colectivo, un paso firme hacia un futuro donde cada mujer se sienta segura y empoderada, los muros invisibles se desvanecieron, y las semillas de cambio fueron sembradas en el fértil terreno de la conciencia comunitaria. ¡Juntos, por la lucha contra la violencia hacia la mujer!





