Por: Jahiline Díaz Fernández
Striking Gym se mudó por un día a las orillas del mar, de la playa Murciélago de Manta, donde la brisa del océano y el sonido de las olas se fusionaron con las indicaciones del entrenador Cristian Zambrano.
Este cambio de rutina, según Zambrano, es sinónimo de mayor motivación. “Traer la rutina de ejercicio aquí y dejar de lado la cotidianidad ayuda mucho, permite tener más motivación y, por ende, mejores resultados”, afirmó el profesional del deporte mientras observa a sus estudiantes ejecutar los ejercicios.
Para Zambrano el lugar donde se realiza ejercicio, la disciplina y la técnica son primordiales, es por ello que como profesionales se interesan porque sus estudiantes siempre se sientan cómodos con su entrenamiento, para que no sea cansancio sino felicidad reflejada en cada gota de sudor. “Esto es fundamental, porque de esta forma se consigue disfrutar el ejercicio para lograr resultados increíbles. Por ello, siempre realizamos este tipo de actividad en la playa, especialmente para aquellos que aman entrenar aquí”, detalló el coach, mientras sostenía unos guantes en sus manos.
Los estudiantes disfrutaron al máximo esta experiencia. El sufrimiento físico parecía opacarse por la felicidad de entrenar en compañía del fresco viento del mar. “Entrenar con la brisa del mar es otro nivel; sientes más adrenalina de lo normal y las ganas de ejercitarse son mayores”, aseguró Jahiline Díaz, mientras descansaba unos segundos entre un ejercicio y otro.
Para esta deportista, llevar una vida de ejercicio es fundamental para sentirse bien y enfatizó lo importante que es saber elegir sabiamente el lugar de entrenamiento. “Es bueno sentirse cómodo en el lugar, con los entrenadores y con los compañeros de entrenamiento”, concretó Díaz, antes de tomar agua para recargar energías y entrenar tan fuerte como si no hubiera mañana.
Con el sol reflejándose en cada gota de sudor, queda claro que, para estos entusiastas, el ejercicio no solo es una tarea física, sino una expresión de felicidad y satisfacción, tejida con la frescura del viento marino y el sonido tranquilizador de las olas.





