Por: Alejandra Pinargote
En un afinado compás de compromiso cultural, niños y jóvenes de 7 a 18 años de Manta componen una melodía de esperanza en la Orquesta Sinfónica del Museo Centro Cultural. Con sus partituras estos talentosos músicos, respaldados por el apoyo financiero del gobierno municipal, convierten el aula en un escenario donde las notas son la clave.
«Nuestra orquesta es más que un conjunto de músicos. Es una sinfonía de oportunidades que transforma vidas, gracias a las políticas de fomentar el arte y la cultura del gobierno local”, aseveró Jefferson Salcedo, director virtuoso de esta sinfonía en desarrollo.
En armonía con esta visión, el Ministerio de Cultura otorga su respaldo, afinando un coro de apoyo hacia estos artistas. La alcaldesa Marciana Valdivieso, ha dirigido los recursos municipales hacia la instrumentación de sueños, proporcionando no solo los violines, clarinetes, y partituras educativas que componen la base del crecimiento académico de los jóvenes músicos.
«Cada nota que interpretamos es un logro educativo. La inversión en el arte y la cultura es el futuro de nuestra sociedad», puntualizó Valdivieso con una sonrisa en su rostro.
Los horarios de ensayo son de lunes a viernes en el Museo Centro Cultural, con momentos cruciales en el desarrollo artístico y personal de los músicos. Este espacio gratuito, abrió las puertas de la música a los jóvenes talentos.
En una ciudad donde la cultura se convierte en la partitura del progreso, la Orquesta Sinfónica de Manta, dirigida por Jefferson Salcedo, se convierte en una metáfora viviente de cómo la inversión gubernamental puede transformar a la sociedad. Con cada arco y cada soplo en los instrumentos de viento estos jóvenes componen su futuro, creando oportunidades en la partitura de la vida.





