Por: Jahiline Díaz Fernández
En el corazón de la familia Fernández Hidalgo, el cannabis ha florecido como un tesoro invaluable, cultivado no solo en sus jardines, sino también en sus tradiciones de medicina alternativa. Para aquellos que aprecian esta planta, no es simplemente una hierba, sino un auténtico remedio.
Los adultos mayores, como Sara Hidalgo, confían en sus propiedades para tratar dolores articulares, resfriados y una variedad de dolencias. “El cannabis, cuando se usa adecuadamente, es una planta con enormes beneficios para la salud humana”, afirmó Hidalgo, una devota creyente en las curas naturales.
Para Hidalgo, tener cannabis en casa es más que una elección, es un tesoro que contribuye a su bienestar. “Como cualquier planta medicinal, tenerla en el hogar es una decisión muy buena, especialmente para aquellos de nosotros con una edad avanzada, ya que es excelente para los huesos, los dolores, la gripe y más problemasde salud”, detalló la Hidalgo mientras admira su planta de cannabis con satisfacción.
En esta familia el cannabis no es solo una planta, es una tradición que cuidan con devoción, tratándola como un miembro más de ellos. Pascual Fernández describe el uso de esta planta como medicina como “grandioso”, sin entrar en detalles específicos, pero asegurando sentirse fabuloso.
Estos adultos mayores comparten con su familia estas tradiciones de medicina alternativa, para que se convierta en un legado infinito que ayude a sanar de generación en generación, transformando los achaques, en meros recuerdos que se desvanecen en la memoria del olvido.





