Por, Jhosselyn Castro
Los rostros de estudiantes, docentes, personales administrativos y demás serían la llave para poder ingresar a la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam). Sin embargo, desde que se activaron los torniquetes de ingresos hasta la actualidad, el hierro ha sido un testigo silencioso que no siempre estos funcionan correctamente.
«La primera vez que intenté ingresar a la universidad, el sistema de reconocimiento facial no me identificó correctamente. Mostraba la imagen de otro estudiante con mi mismo nombre. No tuve más opción que continuar con el proceso. Con el tiempo, esta situación se fue solucionando, pero aún experimento ocasionalmente fallos en el sistema», puntualizó Bryan Lucas mientras se dirigía a su clase vespertina, vestido con una camisa roja, jeans y zapatos.
Johana Zambrano, de veintidós años y estudiante de ingeniería, lucía exhausta pero anhelante de regresar a casa para descansar. Reveló que en ocasiones ha tenido que solicitar permiso al guardia de seguridad para salir, ya que ninguno de los torniquetes la reconoce.
En ocasiones, el reconocimiento facial de los torniquetes presenta fallas, lo que obliga a los estudiantes a utilizar sus credenciales. Desean que se pueda solucionar este problema, ya que en ocasiones el estudiantado va con prisa y eso los retiene.





