Por: Jhosselyn Andreina Castro Valeriano
En la avenida metropolitana de Montecristi, como un oleaje de oportunidades, los negocios brotan en Manabí, guiados por el ansia de superación y la necesidad de sostener hogares, abarcando tanto a pequeños como a grandes emprendimientos en la zona.
‘’Es como si viviéramos en el paraíso, encontramos de todo. Muchos negocios abrieron sus locales aquí porque saben que esta zona es muy concurrida, lo que atraerá a más personas a preguntar o comprar sus productos”, puntualizó Manuel Lucas, ciudadano del cantón que se encontraba saliendo de un frigorífico con una funda de compras entre sus manos.
En una esquina del cantón, una vitrina llena de roscas estaba protegida del sol por una carpa de color verde y amarillo. Klever Delgado, el vendedor de estas delicias manabitas, estaba sentado en una silla negra.
Delgado describió a este como un lugar muy movido, no hay día en el que no se vea un alma en la calle, y gracias a esto muchos vendedores ambulantes se paran a ofrecer sus productos y llevarse al bolsillo unos cuantos centavos.





