Por, Jacinta García Cevallos
En la pintoresca ciudad costera de Manta, la playa del Murciélago se erige como un atractivo turístico de renombre. Detrás de la belleza del paisaje y la brisa marina, los visitantes como Carlos Mendieta experimentan una dualidad de emociones. Este turista, quien decidió pasar el fin de semana en Manta con su familia, elogia la belleza del lugar durante el día, pero al caer la noche, la inseguridad se cierne sobre sus pensamientos, empañando la paradisíaca experiencia vacacional con una constante preocupación por la seguridad.
Mendieta resaltó la contradicción entre el encanto diurno y la inquietud nocturna al describir la belleza de la ciudad y sus playas. La falta de iluminación adecuada y la presencia de individuos sospechosos generan una sensación de vulnerabilidad entre los turistas que desean disfrutar de la playa del Murciélago después del atardecer. Esta dualidad plantea interrogantes sobre las medidas de seguridad implementadas en la zona y sus efectos en la experiencia turística.
No es solo entre los turistas que se respira un aire de inseguridad, sino también afecta a los residentes locales. Todos los días acompaño a mi hijo a la playa para que entrene, pero no puedo evitar sentir una preocupación constante. La inseguridad nos persigue, y temo dejarlo solo. Es triste que en un lugar tan hermoso como Manta, tengamos que vivir con esta sombra constante”, detalló Luis Pincay, residente de Manta.
La rutina diaria se ve marcada por la angustia de la inseguridad que prevalece en la ciudad y en el país en general. El temor a dejar a su hijo solo en la playa refleja la creciente percepción de riesgo que afecta a los habitantes locales, incluso en actividades cotidianas. Ante este panorama, surge la interrogante sobre las acciones y políticas de seguridad implementadas a nivel nacional y local.
La experiencia de Carlos Mendieta y Luis Pincay destaca la necesidad de un enfoque integral para abordar la inseguridad, que no solo proteja a los turistas, sino que también brinde tranquilidad a los residentes locales en su vida diaria. Mientras la belleza de la playa del Murciélago sigue atrayendo a visitantes, la seguridad se posiciona como un elemento crucial para garantizar una experiencia positiva y sostenible en esta joya costera.





