Por: Germania Jiménez Narváez
La escasez de agua afecta a los estudiantes del «Edificio azul de la Circunvalación», interrupciones frecuentes en el suministro han obligado al propietario a recurrir a tanqueros para suplir las necesidades básicas de sus residentes.
La escasez de agua en la ciudad costera de Manta ya no es un tema tabú. Los residentes enfrentan interrupciones en el suministro, con agua que viene y va, a veces en pequeñas cantidades que no son suficientes. Esta situación ha llevado a un aumento en los llamados urgentes para implementar medidas que aseguren el suministro de agua seguro y confiable.
En medio de esta situación, los estudiantes residentes de la propiedad llamada “Edificio azul de la Circunvalación”, ubicado en la puerta 2 de Facultad de Medicina de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, se ven afectados por esta problemática. La falta de agua constante ha afectado significativamente su día a día, dificultando sus actividades básicas como la higiene personal y la preparación de alimentos.
Esta situación resalta las necesidades urgentes de soluciones tanto a corto como a largo plazo para asegurar las condiciones de vida adecuadas para los estudiantes que residen en este lugar. El dueño del edificio, el abogado Cris Macías, está buscando soluciones que puedan satisfacer temporalmente las necesidades de sus inquilinos, quienes actualmente enfrentan escasez de este servicio básico. Como medida el propietario ha tenido que recurrir a tanqueros para proporcionar este servicio esencial.
Cris Macías, dueño del edificio, expresó que el busca soluciones para esta problemática. Sin embargo, en ocasiones no hay tanqueros disponibles por lo pide a los arrendatarios que sean más cuidadosos al salir de sus habitaciones. “Siempre les pido que revisen las llaves antes de salir, porque a veces se desperdicia el agua. Ha habido casos de inundaciones en las habitaciones debido a este descuido”, añadió Macías.
Ángel Álava, residente del edificio, comentó que almacena agua porque la cisterna no abastece por mucho tiempo. “Yo lleno dos baldes con agua que solventes mis necesidades básicas cuando no hay agua en el edificio”, añadió el estudiante.
Enrique Ramírez, uno de los vecinos del edificio, hizo un llamado a todos los inquilinos a ser más conscientes del uso del agua. ‘Es fundamental que todos seamos más cuidadosos al usar el agua. Pequeñas acciones, como asegurarse de cerrar bien las llaves y no dejarlas abiertas innecesariamente, pueden marcar la diferencia’, señaló Ramírez.»





