Por: Jacinta García
En el seno de una tranquila comunidad vecinal en la calle C.21, conocida como Ciudadela Universitaria, ubicada en la ciudad de Manta, ha urgido una voz unificada que clama por un malestar que obstaculiza la armonía y comodidad de sus pasos.
La acera, que una vez fue cuidada y acogedora, hoy yace abandonada. Una maraña de maleza enredada se alza de manera silenciosa, ocultando su concreto original. En antaño era un lugar de encuentro, ahora es un sendero descuidado que demanda atención urgente.
María Peñafiel, estudiante de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, explanó que la maleza en las aceras representa un desafío que interfiere con su rutina diaria. “Cada mañana, mientras me dirijo a la universidad, debo enfrentar esa maraña de maleza., a veces, no puedo siquiera pasar por bordillo y bajarme a la calle, porque me puedo tropezar y es peligroso”, aseguró María, con consternación mientras caminaba por la acera que evidentemente se presencia como abandonada.
A su vez, don Carlos Briones, residente de la comunidad de hace décadas, afirmó que el lugar no solía ser como una piedra en el zapato. “Recuerdo tiempos en lo que nuestras aceras eran un orgullo para todos nosotros, pero hoy en día la maleza ha crecido tanto que incluso oculta nuestras viviendas”, ratificó don Briones con nostalgia en su voz.
Este crecimiento descontrolado de la maleza en las aceras se ha desbordado tanto, que sumerge de desafíos a la comunidad, afectando así la seguridad, la estética del barrio y la calidad de vida de los ciudadanos.





