Por Virginia Aray
El tráfico desordenado y la congestión vehicular son uno de los problemas que viven los residentes del barrio Altamira. La presencia policial y control de tránsito son efímeras y dejan a la deriva a conductores y peatones. Desde la media tarde en adelante las calles de este barrio se llena de carros, buses y camiones que complican el transitar con calma por las calles. ‘‘Este es un gran problema, ya que al ser la calle principal donde todos pasan las personas corren peligro el solo al cruzar las calles’’, comentó Consuelo Álava moradora del sector.
Tanto la falta de policías de tránsito como la necesidad de semáforos en el área complican mucho el pasar por esta calle, los conductores luchan por encontrar una manera de avanzar sin causar accidentes o atropellos a los peatones en medio de un caos incontrolable. Las intersecciones se han convertido en puntos de congestión, donde se acumulan los vehículos, además por este problema se han presentado robos a los carros mientras avanzan lentamente en esta vía.

Los peatones sufren problemas por la ausencia de policías que puedan ayudarlos a cruzar las calles ya que los carros pasan sin respetar las señaléticas de paso peatonal, causando que los transeúntes se ven obligados a tomar riesgos para poder llegar a sus destinos. Los residentes han expresado sus molestias a las autoridades de la cuidad hace varios meses exigiendo ayuda para poder restaurar el orden en estas calles principales de la zona.
Y se espera que las autoridades den una respuesta a este llamado que hace la ciudadanía y cubran un despliegue de policías de tránsito en toda la zona para abordar este problema y restablecer orden y seguridad para los ciudadanos.
Mientras se dan estas soluciones se pide a los conductores y peatones de Altamira que tengan precaución y sean pacientes durante este problema al cual se le está buscando solución.





