Por: Jean Carlos Pinoargote Loor
En el vasto océano de la formación en comunicación, el 70% de los estudiantes se encuentran atrapados en una tormenta de disgusto mientras navegan por los tumultuosos procesos del Proyecto Integrador de Saberes (PIS). Para ellos, estas experiencias académicas son como olas agitadas que desafían su travesía. En contraste, el 30% restante encuentra en este vasto mar de lo que se considera práctica dentro de la malla académica un refugio seguro. Así, cada estudiante se convierte en un capitán de su propia travesía, enfrentando desafíos y oportunidades con determinación mientras navegan hacia un horizonte donde la empleabilidad se encuentra en las intersecciones del conocimiento y la acción.
Los estudiantes se sumergen en un desafío lleno de aprendizaje y oportunidades. El Proyecto Integrador de Saberes, como un viento favorable, impulsa sus velas en su travesía hacia la empleabilidad, convirtiéndose en lo que ilumina sus caminos hacia el éxito.
Hace algún tiempo, en la antigua carrera de comunicación, se establecían tres categorías de prácticas: básicas, pre profesionales y profesionales. Estas marcaban hitos cruciales en la formación de los comunicadores, las prácticas básicas requeridas en 60 horas, las pre profesionales en 80 y las profesionales en 160. A medida que se explora esta evolución, nos encontramos con un nuevo horizonte, la malla curricular actual ha dejado atrás las prácticas pre profesionales, dando paso al «Proyecto Integrador de Saberes», como un nuevo formato de prácticas.
Si consideramos la comunicación como un océano en constante cambio, donde cada onda es una nueva oportunidad, los estudiantes de Comunicación son como intrépidos navegantes que buscan su destino en tierras desconocidas.
En esta travesía, el PIS se asemeja a las brújulas que los orientan. Al conversar con el profesor Jean Carlos Santos, supervisor de PIS en la carrera de Comunicación, sus palabras adquieren una profundidad adicional. En su voz, se nota la seguridad y la pasión que iluminan su rostro, puntualiza con un gesto expresivo de las manos en movimiento que acompañan sus palabras, «el estudiante se alinea con el proyecto integrador del conocimiento, poniendo en práctica los conocimientos adquiridos y beneficiando a la sociedad. La empleabilidad, va más allá de encontrar trabajo, se trata de una travesía que toca puertas y explora diversas facetas de la comunicación”.
En el aula de clases, donde los murmullos de los estudiantes llenan el aire, aportando un toque de inspiración al ambiente. La luz tenue de las ventanas arroja un suave resplandor sobre la escena, resaltando los rostros expectantes de los estudiantes. Es en este escenario donde la profesora de cátedra integradora, Anitta Cedeño, compartió sus experiencias con entusiasmo, declarando, «los proyectos que realizamos son una puerta hacia oportunidades laborales. Yo, en mi momento, lo viví. Aunque al principio fue desafiante, incluso con tareas como limpiar carpetas, llegó un punto en el que se transformó en una valiosa oportunidad para aprender sobre la profesión y asegurar empleo.»
Luis Burgos, estudiante de la carrera, asevera con convicción, «el PIS es de gran ayuda, pero es esencial que pongamos de nuestra parte. Si actuamos de manera destacada dentro de las empresas, aumentamos nuestras posibilidades de empleo. El conformismo no es el camino». Su voz resuena como una brisa fresca en medio de la travesía, y su mirada segura habla del camino recorrido.
El PIS es el puente que une los aprendizajes académicos con la inserción laboral. Representa un espacio donde los estudiantes pueden aplicar sus conocimientos y habilidades en un entorno real, lo que les brinda una valiosa experiencia práctica. El magister Santos enfatiza la importancia de esta conexión entre la teoría y la práctica. «El PIS es una oportunidad para que los estudiantes enfrenten situaciones reales y desarrollen las competencias necesarias».
A pesar de los obstáculos, como la presión de buscar oportunidades que coincidan con sus metas y áreas de interés, los estudiantes perseveran. Jean Carlos aconseja a sus estudiantes y reitera, «es esencial que los estudiantes investiguen y se acerquen a empresas y organizaciones. Mostrar interés y pasión por la comunicación es un factor clave para destacar en el proceso de selección, los empleadores valoran a los estudiantes capaces que no se quedan en el simple hecho de llenar papeles y horas para sus proyectos, sino que van más allá, ya que demuestran un conocimiento práctico del campo y una capacidad para aplicar lo aprendido en clases».
La comunicación es un campo amplio y diverso, y el PIS ofrece a los estudiantes la oportunidad de explorar sus áreas de interés. Sea cual sea su inclinación dentro del amplio mar de la comunicación, el PIS es una ventana al mundo laboral y una oportunidad para descubrir su vocación.
el proyecto en este crucial recorrido permite que los alumnos transformen sus conocimientos en habilidades prácticas, forjándose con la experiencia en su campo laboral. A medida que los estudiantes enfrentan desafíos y aprovechan oportunidades en el camino, se preparan para navegar en aguas laborales desconocidas con confianza y determinación. La empleabilidad es el faro que guía este viaje, con el viento y la orientación adecuados, los graduados de Comunicación pueden alcanzar sus metas profesionales en este emocionante océano de posibilidades.




