Por: Sabrina Valencia
Los habitantes de la parroquia Tarqui hablan de susurros en la madrugada. Algunos dicen que son solo ecos del miedo, y otros creen que son las almas que aún no han encontrado descanso.
Con el terremoto del 16 de abril de 2016, Tarqui fue declarada zona cero. Muchos edificios colapsaron, hubo grandes daños estructurales, y se registraron numerosas víctimas entre muertos, heridos y desaparecidos.

Darlin Zambrano, guardia de seguridad, relato la historia de un amigo que trabajaba en el segundo piso de un edificio, haciendo guardia nocturna. “Él me solía contar que después de las 00h00 escuchaba gritos y veía a niños caminando solos por las calles, en altas horas de la noche”. Aunque Zambrano trabaja durante el día, asegura que nunca le ha pasado algo similar.
Margarita García, presidenta de la Junta Cívica de la parroquia Tarqui, mencionó, “la mejor leyenda es la del espíritu de la gente que trabajaba y quedó atrapada con el terremoto”. Agregó que aquellos que aún no encuentran descanso son las almas que lloran por las noches, con la esperanza de algún día alcanzar la plenitud.
Los militares declararon zona cero todo el sector alrededor del edificio Felipe Navarrete, lugar donde muchas personas quedaron atrapadas entre los escombros. Con el paso de los años, este sitio se volvió tétrico y el más pesado de la zona.
Lida Masías, coordinadora de la iglesia Nuestra Madre del Rosario, contó, “mi amigo era policía. En las noches hacía guardia por el Felipe Navarrete. Al pasar las 23h00, veía a una niña cuya apariencia era la de una persona enterrada: ropa sucia, cabello suelto. Ella se le acercó para pedirle agua, y mientras él buscaba una botella, al regresar se llevó la sorpresa de que la niña ya no estaba”.

Desde el 2022 se realizaban misas en ciertos lugares de Tarqui, en memoria de las víctimas del terremoto. Con el paso del tiempo, estas celebraciones disminuyeron. Hoy en día, algunas personas visitan los sitios donde perdieron a sus seres queridos para dejar flores y elevar oraciones.
Tarqui continúa siendo un lugar donde la historia, la tragedia y las leyendas se entrelazan, recordando que el pasado siempre deja huella, y aunque los años pasen, la memoria de estas personas se mantiene presente.






Excelente, buen trabajo
Muy bien