Por: Belén Rodríguez
En una escena que simboliza el renacimiento de las vías urbanas, el Municipio de Manta ha emprendido una cruzada para tapar un profundo hueco en la intersección de la Calle 12 y la Avenida 22.
Este acto, que va más allá de reparar asfalto, es una metáfora tangible de la determinación de la ciudad para cerrar brechas y pavimentar un futuro más sólido.
Los transeúntes, testigos de la transformación, no pudieron contener su emoción. “Este arreglo es como una puntada en el tejido de nuestra ciudad, ahora caminar por aquí se siente como danzar sobre un suelo que respira alivio”, afirmó Ana Castillo, una residente de la zona, mientras sostenía una botella de agua.
Mientras el asfalto se cierra sobre el hueco, la ciudad se une, listando hacia adelante con la confianza de que ningún obstáculo es insuperable cuando se abraza con determinación y unidad.
«Antes, este hueco era como un abismo en medio de nuestras rutinas diarias, pero ahora es como un puente reconstruido que conecta nuestras esperanzas», aseveró Carlos Mendoza, vendedor ambulante quien pasa todos los días por este sector.





