Por: Saúl Andrés Vitéri Chévez
@viterisaul22_2001
La pasión que se vive en las canchas de todo el Ecuador y en el fútbol manabita, como un río caudaloso y enérgico, fluye con calidad y pasión en cada partido. Las habilidades y destrezas de los jugadores se entrelazan como olas que se chocan contra las orillas. Sin embargo, en esta ocasión, la historia tomó un giro inesperado y triste para Juventud Italiana Fútbol Club.
Como un ilustre marinero enfrentando una tormenta imprevista, considero que el equipo del puerto manabita navegó por aguas turbulentas en su último enfrentamiento frente a San Antonio Fútbol Club. El viento de la tensión se hizo presente, agitando las esperanzas y los sueños de ambos equipos. Con una jugada magistral, el equipo manabita logró anotar el gol que les aseguró una victoria momentánea de 1 a 0 en Ibarra.
Pero, así como un suspiro mágico se desvanece en el aire, la euforia se transformó en pesar para Juventud Italiana cuando llegó el momento de regresar al estadio Jocay. El cielo se cubrió de incertidumbre y el destino decidió llevar el partido hacia los penales, una cruel lotería que no siempre sonríe a los más valientes.
Paul Alarcón motivó de manera ferviente a sus jugadores, dándoles a entender que este momento es de ellos, lo importante es no decaer en los momentos más difíciles, tener la potestad y fuerzas para salir airoso.
Entre jugadas y atajadas que parecían salvarían la vida de Juventud Italiana en el torneo de segunda categoría, poco a poco los 90 minutos iban llegando a su final. El réferi central alzaba las manos en señal de finalización del encuentro y el huracán de emociones se acercaba.
Cada tiro al arco parecía un vago juego entre la vida y la muerte. La contienda que decidiría si Juventud Italiana continúa en el camino hacia serie B, era entre el portero Lucas Cueva y el jugador Geovanny Macías. Percibí tensión en el estadio desde el momento en el que el jugador se preparó para hacerse con el tiro penal, las emociones empiezan a brincar como un campo minado. Esta batalla daría como perdedor a Macías, jugador de Juventud Italiana que vio como el sueño de subir a la serie B, se acabó… dejando atrás metas y objetivos que alcanzar.
´´La trinca´´, es aquel factor que trunca con los anhelos de un grupo de jóvenes jugadores que anhelaban convertirse en las próximas estrellas del fútbol ecuatoriano, sin embargo, el apoyo de la dirigencia del equipo mantense se vio reflejado en cada momento de los partidos que disputaron.
Queda una grata experiencia con el grupo que invirtió y que dio una muy buena imagen al fútbol mantense, el enojo e indignación corrían por las venas, pero la convicción de volverse a levantar no es una opción, es una obligación.





