Por: Kathiusca Moreira Macias
El balneario de Cavernas Chillayaco ubicado en el pasaje provincial del Oro es rincón turístico entre majestuosas montañas y el abrazo de la brisa fresca.
«Cada vez que vengo aquí, siento que dejo atrás el estrés del mundo exterior, este lugar es como un abrazo de la naturaleza. Puedo relajarme en la piscina y disfrutar de una delicia comida rodeado de la familia mientras las observamos las montañas”, puntualizó Lesly Montero mientras disfrutaba en la piscina.
El agua cristalina de la piscina susurra secretos antiguos mientras serpentean por el paisaje, como arterias que alimentan la vida misma. Los senderos, como venas, conectan cada rincón, invitando a los visitantes a explorar los rincones más íntimos de este Edén terrenal.
Manuel Orellana, con voz embargada de emoción, puntualizó su experiencia reflejando la conexión profunda que los visitantes experimentan con el balneario, “es una terapia para el alma, Mi familia se divierte mucho cada vez que venimos aquí, los niños la pasan bien y la comida es espectacular”.
El Balneario «Cavernas Chillayaco» no es simplemente un destino turístico, es una experiencia sensorial que acaricia los sentidos y nutre el espíritu. En sus montañas, aguas y senderos se encuentran no solo la promesa de aventura, sino también un refugio donde la naturaleza y la tranquilidad se entrelazan en una danza eterna.





