Por:Luis Enrique Moreira Alarcón
En un emotivo, transcendental y significativo evento, la alcaldesa Marciana Valdiviezo, entregó a la ciudad de Manta una obra que no solo marca el paso del tiempo, sino que simboliza el latido de una ciudad que avanza hacia un futuro lleno de cambios. Este reloj histórico, que llego al puerto en 1910 como una donación desde Alemania y que después de 113 años fue reubicado en el sector de la Poza, resurge como un monumento a la perseverancia y determinación.
La historia de esta joya arquitectónica que dio la hora en una torre cerca del puente a desnivel que une a las parroquias Manta y Tarqui, ha sido inmortalizada en su nueva ubicación, en una imponente y majestuosa torre de 17 metros de altura, con una infraestructura moderna y un diseño clásico antiguo.
El evento inició cuando el reloj marcaba las 09H00 de la mañana, con la llegada y entrada de la Alcaldesa, quien fue recibida por un corredor de honor conformado por los abanderados de las instituciones educativas del cantón, quienes con orgullo portaron el tricolor Nacional Patrio y el celeste y blanco, característico de la bandera de Manta, todo esto, acompañado de un cuadro de de personas que saludaban en su paso a la lideresa de la ciudad, entregando muestras de cariño como rosas y hasta una gorra de la Armada Nacional del Ecuador con su base en Jaramijó.
Este acto avanzó con la entonación de las sagradas notas del Himno Nacional del Ecuador, que fue coreado por todos los asistentes con fervor cívico, demostrando el orgullo de ser ecuatorianos, acompañados con las melodiosas voces del coro de Gad Municipal de Manta. Seguido a este acto de civismo el Rector de la U.E. Manta fue en encargado de narrar, con palabras poéticas, la historia de aquel reloj que comenzó con su labor de dar la hora desde 1910.
Dentro del marco de la entrega de esta gran obra para los mantenses, se exaltaron los símbolos representativos de Manta como el escudo, la bandera y el himno a Manta. Isaac Agustín Villafuerte un pequeño de edad, pero grande en oratoria, fue el encargado de este momento. “La historia de un pueblo la escriben los hombres y mujeres que ha dejado en él, las raíces del pasado, que sienten el presente proyectado al futuro”, puntualizó el pequeño Isaac, al iniciar su discurso donde pudo describir a la perfección cada uno de los elementos de los símbolos de Manta, acompañado de la entonación de un estribillo de su himno.
Marciana Valdiviezo, en su discurso agregó un toque poético a la ocasión. “Este reloj histórico en cada uno de sus tic-toc representa el latido de una ciudad que avanza hacia una nueva era llena de cambios, desafíos y oportunidades”, afirmó la alcaldesa en su intervención, luego lanzó una mirada hacia lo alto de la torre y una sonrisa sutil se dibujó en su rostro.
“Este reloj no solo marca la hora, sino que simboliza nuestra historia, nuestra cultura y nuestra determinación de construir un futuro más brillante para nuestra ciudad”, añadió Marciana, mientras continuaba con su discurso lleno de felicidad y satisfacción por entregar este icono, que significa el resurgir y renacimiento del legado que dejó el eterno alcalde Agustín Intriago Quijano,
Alrededor de esta imponente obra que será un punto turístico para ser visitada por propios y extraños, se reunió una gran cantidad de personas que admiraban la belleza de este monumento del histórico reloj de Manta. “Es una obra realmente hermosa, Manta se está transformando y sé que vendrán mejores cosas para mi cuidad”, admitió Verónica Gonzales, con palabras llenas de orgullo mientras esperaba para plasmar en una foto junto a la alcaldesa su asistencia a este evento.





