Por : Nathaly Mero
Tras días de preparación previo a la rendición de exámenes por la Senescyt, aspirantes se quedan sin rendir su prueba por fallas en el sistema, generando lagunas de emociones en los 15 estudiantes que se hicieron presente.
Era un día sinigual en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam) en Manta, lleno de muchas expectativas, ilusiones, rostros de alegría y esperanzas en jóvenes que anhelaban un cupo para seguir con sus estudios, un paso a ese arduo camino que posiblemente los llevaría a cumplir esos grandes sueños. Sueños que se extienden con el pasar del tiempo.
Se siguió todo el proceso y al momento de dar paso a las preguntas dadas por la Senescyt, se colgó el sistema, ardiendo troya entre los jóvenes y el personal, por posponer dicha evaluación, “tantos días de preparación fueron en vano, pensé que esta vez sería diferente”, admitió Ana Alcívar, antigua estudiante del colegio Manta, con voz de angustia por la desalentadora noticia.
Detrás de cada joven, existen familias enteras dándoles palabras de aliento y de constancia. En el caso de Raúl Rodríguez, joven de 22 años, afirmó que en su casa las emociones están a flor de piel esperando buenas noticias, “sigo de pie por el apoyo que me da mi mamá, pero con este problema el hambre insaciable de conocimientos sigue en espera”, admitió Rodríguez con lágrimas en los ojos y una voz temblorosa.
Alrededor de 15 estudiantes que estuvieron a la espera de las buenas nuevas esa tarde, fueron ejemplo de resiliencia y determinación al buscar un mejor futuro frente a las adversidades presentadas.





