Por Janella Endara
Bajo el velo de la noche, el estado de excepción continua en el cantón de Chone. Las sombras de las fuerzas armadas patrullan y recorren contantemente las calles del centro y los barrios. Su presencia contante, un eco de vigilancia en la oscuridad, antes y después del toque de queda establecido a las 11 pm. Esta medida se ha reforzado, debido al incremento de violencia en la región, manteniendo a la ciudad en alerta latente.
“Constantemente veo en las noches como los patrulleros empiezan a pasar antes de que llegue la hora acordada para el toque de queda. Me parece gratificante el incremento de seguridad en la región, ya que en ocasiones ocurren muchos eventos inesperados por la delincuencia que sigue presente día a día”, relató Niurka Palacios, moradora del sector “7 de agosto”, con una mirada perdida, mientras miraba a las fuerzas armadas recorrer su ciudadela.
Cinthia Solórzano, dueña del restaurante “El tabloncito” explica la situación que está viviendo actualmente por la falta de clientes en las noches. “Las ventas han disminuido en la hora nocturna, puesto que los habitantes se marchan antes de la hora acordada para dirigirse a su morada. Entiendo que el toque de queda continúe en el país, cada vez la situación es más preocupante”, enunció Solórzano con una angustia impregnando cada palabra pronunciada.
“Puedo notar que la violencia en las noches sí ha disminuido un poco cuando las fuerzas armadas recorren la ciudad, de cierta forma existe un poco de orden”, comentó Jessenia Mendoza, moradora del sector “Los raidistas”.





