Más de una docena de organizaciones comunitarias urgieron el martes 7 de marzo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) interceder por un «enfoque antirracista» hacia los migrantes en el continente y exhortar a los países a implementar políticas que prohíban la discriminación de la personas en movilidad
La petición se realizó en el marco de la semana de audiencias públicas del periodo 186 de sesiones de la CIDH, que se desarrolla este año en Los Ángeles (California).
En la audiencia, convocada por el Promise Institute for Human Rights, de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), los miembros de la CIDH escucharon numerosos testimonios de migrantes que fueron víctimas de atropellos por su color de su piel, el idioma que hablan o por pertenecer a una comunidad indígena.
Las crudas historias sobre los atropellos incluyeron casos ocurridos en Brasil, la región fronteriza del Tapón del Darién entre Colombia y Panamá, y la frontera norte de México y EE.UU., entre otros.
Los activistas aseguraron que en la mayoría de países del continente existe un racismo «sistemático» hacia los migrantes de color e indígenas.
«Debido al racismo institucional que enfrentan las personas negras en México y la falta de intérpretes, las personas negras enfrentan una negación sistemática a sus derechos básicos», dijo en su intervención Jessie Valcin, de la organización Espacio Migrante en Tijuana.
La activista destacó que este problema ha causado la muerte de varios migrantes en los últimos años.
También describió varios casos en las que se le negó la atención médica a haitianas embarazadas en hospitales públicos de Tijuana, y los comportamientos racistas de los médicos hacia estas mujeres.




