Por: Montero Melany
En el pintoresco cantón de Chone, un rayo de sol ilumina la creatividad del local, “el rosal” ubicado entre las calles Mercedes y Aray. Este emprendimiento florece como un campo de girasoles en plena primavera, el proyecto floral se ha convertido en el alma de la ciudad, ofreciendo variados arreglos florales que capturan la esencia de los girasoles, con su resplandor dorado y su vitalidad única.
Este emprendimiento se sumerge en la creación de composiciones que reflejan la riqueza de las flores, cada arreglo se convierte en un testimonio de la conexión con la creatividad, siendo los girasoles la representación de afecto.
“El proceso de crear arreglos florales es como componer una sinfonía, combinando colores y formas para transmitir emociones”, narró Isabel Alcívar dueña del local con una sonrisa en su rostro.
En este jardín de emprendimiento, la variedad de arreglos no solo representa la amplitud de opciones disponibles, también simboliza la colaboración entre los habitantes de Chone. Además, “la habilidad de los arreglos se transmite en simples ramos, con expresiones artísticas que alegran el corazón “, aseveró Andrea Andrade mientras elaboraba un arreglo.





