Por, Mendieta Zambrano Marylenne
En los últimos meses, en el barrio Altamira de la ciudad de Manta, se ha llevado a cabo un proyecto que buscaba mejorar la infraestructura vial y brindar una mejor calidad de vida para los moradores del sector, sin embargo no todos los ciudadanos están satisfechos por aquellas obras que han quedado en pausa.
“Es preocupante el ruido y la suciedad generadas por las maquinarias, el polvo que se levanta durante la construcción han afectado a la comunidad, especialmente para aquellos que viven cerca de las zonas de renovación”, aseguró Ángel Zambrano presidente barrial, con rostro de preocupación mirando las calles en mal estado. Además, añadió que estas vías en mal estado dificultan el paso de los peatones y fomenta el aumento de tráfico vehicular.
Por su parte Waleska Segovia, moradora del sector, aseveró que las molestias son temporales, ya que una vez finalizadas las obras, los beneficios serán más significativos.
“Con cada esfuerzo de aquellas personas que pasan bajo sol, y de algunos de los vecinos que colaboran para mantener el orden, tendremos buenos resultados. Todo es cuestión de tiempo”, admitió Segovia, mostrándose segura y optimista con la obras realizadas.
La espera del proyecto de renovación de las calles, permitirá la fluidez de los vehículos, y con ello los habitantes del barrio, anhelan un impacto positivo en la atracción de clientes potenciales para los negocios que se encuentran en la vía, con el fin de generar empleos y mejorar el desarrollo económico.





