Por, Juan Pincay
En la cancha de tierra, donde el balón es el susurro de aquellos toques y destellos de calidad que dejan estos gladiadores en el compás del juego, jugándose la final de futsal en el sitio Caña Brava de la provincia de Santa Ana.
Los protagonistas como malabaristas de circos regalaron un verdadero recital de buen juego y deporte. Torneo que se organiza todos los años en la comunidad ya convertido en una verdadera tradición.
La Turbina Vélez, uno de los reconocidos jugadores de futsal por su destreza con el balón, fue uno de los que brilló más que el sol, en aquella tarde gloriosa. ” Un gusto siempre jugar estos partidos, para mí son como pan caliente por la mañana”, aseveró Vélez minutos después de la celebración mientras alzaba la copa junto a su hijo.
Con premios en efectivo de $1500 a el equipo ganador y $300 d al segundo lugar se culminó esta jordana deportiva que tuvo cita el domingo 26 de noviembre, ”es una fiesta, la comunidad de Caña Brava, siempre espera esta época por que realmente la pasamos bien, siempre fomentado al deporte”, enfatizó Frank García presidente y organizador de este torneo.
El futsal es un lienzo donde la destreza se entrelaza con la táctica y los habilidosos demuestran de que están hecho, esos que se desenvuelven mejor en espacios reducidos brillan con luz propia. El deporte siempre une, fomentado el buen vivir y a unión en la comunidad y la gente del cantón





