Por Eduardo tubon
Las calles llenas de polvo, agujeros y piedras son la realidad que enfrentan los residentes del barrio Urbirríos 2 de la ciudad de Manta. Situación que ha creado una atmósfera de preocupación y malestar entre sus habitantes.
La inquietud radica en el estado de las calles, dado que lo habitantes del sector se sienten vulnerables ante cualquier estado climático. «Haya sol o llueva, aquí la pasamos mal. Si llueve fuerte, esto se llena lodo y así no se puede caminar; en cambio, si hace sol la polvareda y los huecos en las calles son terribles. Cuando salgo en mi camioneta tengo que ir lo más lento posible porque no hay manera», expresó Manuel Cedeño, habitante del sector.
Por otro lado, el sentimiento de abandono por parte del municipio es compartido por los moradores, quienes afirman que llevan años con el mismo inconveniente de las calles y aunque en su momento sí hubo obras en beneficio del sector, estas quedaron de lado.
Jenni Pilay, habitante del barrio, expresó que el lugar merece tener calles mejores no solo para el traslado de los automóviles, sino también por la comodidad y salud de los transeúntes, que en su mayoría son niños que van a la escuela del sector y que a diario tienen obstáculos para llegar a su destino.
Los vecinos del sector confían en que pronto se encuentren soluciones para mejorar el estilo de vida del barrio y que estos problemas dejen de ser la preocupación diaria de sus habitantes.





