Por Jandry Franco
El pasado miércoles 17 de julio, la Playa del Murciélago en la ciudad de Manta se transformó en un mágico escenario donde el cine se encontró con la brisa marina. A partir de las 8 de la noche, decenas de personas se congregaron para disfrutar de una experiencia única en el cine al aire libre. Bajo el manto estrellado del cielo, un proyector iluminó la arena con imágenes que capturaron la atención y el corazón de los asistentes hasta las 10 de la noche. Este evento, gratuito para la comunidad, no solo ofreció entretenimiento, sino que también destacó el espíritu emprendedor que lo sostiene.
María Castro, una de las emprendedoras locales, destacó la importancia de estos eventos para la comunidad: «Nosotros financiamos estas noches de cine con la venta de palomitas de maíz, brownies y bebidas. Es maravilloso ver cómo algo tan simple puede traer tanta alegría y unidad a nuestra ciudad». Su puesto de palomitas, iluminado por las luces del proyector, se convirtió en un punto de encuentro donde el dulce aroma del maíz recién hecho competía con el sonido de las olas.
El emprendimiento es la columna vertebral de esta iniciativa. José Andrade, otro emprendedor involucrado, compartió su experiencia: «Vendemos galletas y otros postres para financiar estas actividades. Es un trabajo arduo, pero la recompensa es ver a la gente disfrutar de una noche mágica en la playa». La visión de Andrade se refleja en cada detalle, desde las cuidadas decoraciones de sus puestos hasta la cálida interacción con los asistentes.
La atmósfera del evento era electrizante, con familias, amigos y parejas que se acomodaban en la arena para disfrutar de la película. «Es una experiencia inolvidable», expresó Laura Jiménez, una de las asistentes. «No solo podemos ver una película bajo las estrellas, sino que también apoyamos a nuestros emprendedores locales. Es una forma perfecta de pasar la noche». Las palabras de Jiménez encapsulan el espíritu de comunidad que este cine al aire libre fomenta.
Además de ser una plataforma para los emprendedores, estas noches de cine al aire libre crean un espacio seguro y acogedor para todos. Andrés Palacios, otro participante, resaltó la importancia de estos eventos: «Vengo con mi familia siempre que puedo. Es una oportunidad para desconectar y disfrutar de algo diferente. Estos eventos nos recuerdan la belleza de nuestra ciudad y la calidez de nuestra gente». La experiencia de Palacios subraya cómo este cine se ha convertido en una tradición querida para muchos.
El éxito de estas noches de cine en la Playa del Murciélago demuestra que cuando la comunidad se une, se pueden crear momentos memorables. Los emprendedores locales, con su creatividad y esfuerzo, hacen posible que la magia del cine llegue a las orillas del mar, transformando una simple noche en una celebración de la vida y la comunidad. Así, el cine bajo las estrellas en Manta no es solo un evento, sino un símbolo de unión y esperanza para todos los que participan.





