Por, Antonella Alava
Este Domingo en el punto más alto del astro rey, cuando el agua cristalina y el olor que aflora de las pailas, el espíritu festivo se apoderó de Bolívar, Manabí en su 110 aniversario de cantonización, la región aplaudió en esta ocasión especial con una espectacular regata Aldo Cano Patiño en la Represa La Esperanza Sixto Durán Ballén y el festival de la tilapia y el langostino, este majestuoso evento atrajo a cientos de espectadores, tanto locales como turistas, quienes se deleitaron con la tradición y la deliciosa gastronomía local.

Las aguas de la represa la Esperanza fueron el escenario perfecto para la emocionante regata, donde las canoas tradicionales de la zona compitieron en una carrera llena de destreza y espíritu, este evento se ha convertido en una tradición que reúne a la comunidad y celebra las habilidades de navegación de los bolivarenses.
Mercedes Chavarría, quien acudió al evento emocionada con su familia para presenciar la regata, destacó, «es increíble ver cómo los competidores manejan esas canoas con tanta habilidad y saber que así cruzaban antes del campo a la ciudad nos conecta con nuestra herencia».

Pero la conmemoración no se limitó a las aguas de la represa, a lo largo de las orillas, decenas de puestos de comida típica se alinearon, formando el Festival de la Tilapia y el Langostino, los visitantes tuvieron la oportunidad de degustar una variedad de platos deliciosos preparados con ingredientes frescos y autóctonos de la región.
Fernando Intriago, un turista que viajó desde otro cantón para disfrutar del evento, transmitió su deguste, «La comida aquí es increíble, no puedo dejar de probar los platillos de tilapia y langostino, además están con un sabor muy peculiar a olla de barro».
Además de la competencia en el agua y la deliciosa comida, el evento contó con la participación de artistas locales que llevaron la música y el folclor de Bolívar al escenario, el ambiente festivo se contagió entre los presentes, creando una atmósfera de alegría y celebración.
Bolívar no solo rindió homenaje a su pasado y su tradición, sino que también celebró la vitalidad de la comunidad permitiendo crecer la economía, la combinación de la regata, el festival gastronómico y la música local demostró una vez más la riqueza cultural y el espíritu vibrante de este hermoso cantón en la costa de Manabí.





