
Por Samuel Mero
Manta, Manabí 27 de octubre de 2025
En el corazón de Manta, el Complejo Deportivo
Metalhierro se ha convertido en un espacio
clave para fomentar el deporte y abrir nuevas
oportunidades para niños, jóvenes y adultos.
Desde su creación, este centro no solo ofrece
canchas modernas, sino también un entorno
donde el trabajo en equipo, la disciplina y la
pasión por el fútbol cobran vida.
“El complejo deportivo ya tiene entre seis o siete
años funcionando. En ese tiempo ha mejorado
bastante, sobre todo en el mantenimiento de las
canchas y la cantidad de personas que nos
vistan. Antes era más pequeño y no tan
conocido, pero ahora vienen equipos de toda la
ciudad y provincia”, contó Anthony García,
encargado del complejo.
Lo que comenzó como un espacio modesto hoy representa una infraestructura
sólida, dotada de canchas de fútbol 11 y fútbol ocho con césped sintético de alta
calidad. Con un mantenimiento constante y técnico, Metalhierro ha sabido preservar
el buen estado de sus terrenos, garantizando comodidad y seguridad a quienes lo
utilizan.
“Tratamos de hacer mantenimiento cada semana. Se limpia, se revisa el drenaje y
se cepilla el césped. En la cancha de fútbol once el trabajo es más profundo, porque
se usa para torneos y requiere un cuidado especial”, explicó García.
El césped sintético es cepillado y saneado periódicamente, se eliminan residuos y
se corrigen irregularidades causadas por el uso continuo. Este compromiso con la
calidad ha permitido que el complejo mantenga su prestigio y atraiga a equipos
locales y provinciales que confían en sus condiciones.
Las jornadas más activas se viven durante los fines de semana, especialmente al
caer la tarde, cuando las luces del complejo se encienden el ambiente deportivo
cobra vida. Sin embargo, entre semana, numerosos equipos locales entrenan,
perfeccionan tácticas y fortalecen su compañerismo en las canchas.“Contamos con iluminación en todo el complejo, cámaras de seguridad y personal
que vigila la entrada. Además, exigimos el uso de calzado adecuado y el
cumplimiento de las normas del lugar”, señaló García.
Estas medidas han convertido a Metalhierro en uno de los espacios más seguros y
confiables de la ciudad, donde familias enteras pueden disfrutar del deporte sin
preocupaciones.
Más que canchas, oportunidades de crecimiento
El Complejo Metalhierro no se limita
al fútbol recreativo. Sus
instalaciones se alquilan tanto para
torneos organizados por clubes,
escuelas y empresas, como para
encuentros amistosos entre grupos
de amigos. Cada evento deportivo se
transforma en una oportunidad de
convivencia, aprendizaje y desarrollo
personal.
“El complejo está disponible para
cualquier tipo de evento, desde
campeonatos hasta partidos
recreativos. Queremos que este
lugar siga siendo un espacio donde
la gente se reúna, se divierta y
crezca”, manifestó el administrador.
En un contexto donde el deporte se
ha convertido en una vía de progreso
social, Metalhierro fomenta la disciplina, la sana competencia y la inclusión,
ofreciendo un entorno que estimula el cuerpo y fortalece el espíritu





