Por Milena Bermeo
Líderes religiosos se reunieron para discutir temas espirituales y organizativos en un ambiente de devoción y unidad
El pasado sábado 25 de mayo, la iglesia Maranatha ubicada en el cantón El Carmen Manabí, recibió con brazos abiertos a la tan esperada simposio para jóvenes, con el tema “YESHUA”. Esta no solo fue un espacio para la reflexión espiritual, sino, que fue considerada como un evento crucial para planificaciones futuras que establecerán las bases de la próxima “Gran convención”.
“La pre-convención es un momento de renovación y compromiso para todos nosotros. A demás, tuvimos la participación de Jhonatan Rojas y Karen Vivas que compartieron sus conocimientos, experiencias y testimonios con los jóvenes de la iglesia.”, dijo, Yiye Loor, pastor principal de la iglesia .
Durante la convención se llevaron a cabo varios talleres y sesiones de discusión que abordaron temas como: “¿Cómo formar lideres?” y “Vivamos un tiempo edificante”, en donde los jóvenes que formaron parte de la audiencia., tuvieron la oportunidad de hacer preguntas a los oradores e invitados, conectarse más con lo espiritual mediante juegos, alabanzas y actividades.
Otro de los puntos importantes realizados en esta convención fue la sesión de oración comunitaria donde los miembros de la congregación pudieron unirse en un momento de “espiritualidad compartida”. Esta dinámica ayudó a reforzar los lazos entre los fieles, promoviendo un sentido de unión y propósito común. “La oración conjunta es fundamental para nuestra fe y para la fortaleza de nuestra comunidad”, resaltó Gabriela Macías, organizadora del evento.
“Los preparativos para el próximo evento ya están en marcha y se espera la asistencia de todos nuestros hermanos. Estamos trabajando arduamente para que todos los detalles estén cubiertos y que todos nuestros invitados se sientan apoyados y bienvenidos” señaló Xavier Macías, organizador.
La jornada promete ser un evento transformador que preparará el camino a la «Gran convención». Con un enfoque en la renovación espiritual y la cohesión comunitaria, los líderes de la iglesia confían en que el próximo evento será aun más significativo y enriquecedor para la comunidad.





