Por Job Bayona
En los últimos meses, los usuarios de la línea 9 del transporte público de la ciudad de Manta han experimentado un aumento significativo en el número de pasajeros afectando así la calidad del servicio.
Por lo que, los conductores aseguran que uno de los problemas más evidentes es la obstrucción del paso, donde los pasajeros a menudo se aglomeran.
Sin embargo, esta situación se agrava durante las horas pico, debido al reingreso de los estudiantes de las diferentes instituciones educativas. Por lo que, la cantidad de pasajeros alcanza su punto máximo y los servicios no pueden satisfacer la demanda.
María Anchundia, pasajera habitual de la línea de bus, comentó “Todos los días por la mañana y al final de la tarde se me complica el acceso al subir, debido a que va demasiado lleno y a su vez vivo momentos incomodidad por los empujones de la gente»
Lucia Bedoya, estudiante universitaria, afirmó que, “Somos demasiados estudiantes y el autobús es la principal forma de movilización para todos. Pero a menudo llegamos tarde a clases porque los autobuses están llenos y no permiten subir e incluso en muchas ocasiones los buses pasan de largo y no hacen las respectivas paradas”.
Los usuarios exigen a las autoridades que tomen medidas y que los conductores respeten las normas y leyes de tránsito. Por lo que, están expuestos a posibles robos, inseguridades y momentos incómodos.





