Autor: Jhosselyn Castro
Al subir la calle sucre del cantón Montecristi se puede observar una colorida fila tradicional de dulces artesanal que evoca nostalgia y emociones al ver este mágico paisaje que todos los años ha sido una mágica escena para todos.
El municipio ha pensado en el bienestar de todos de sin perjudicar al ciudadano ni al comerciante, ellos se han establecido en toda vereda de esta calle, siendo en un lugar estratégico para la venta de estas delicias.
“Estamos contentos por el espacio que nos han dado, todos saben que estos dulces son una tradición para la gente de Montecristi que se deleitan, como ha estado la situación del país los precios circulan alrededor de diez centavos la unidad estas suculentas”, puntualizó Abel Anchundia.
Mónica Cobeña, en su rostro se reflejaba una sonrisa al bajar de una santísima misa, dirigiéndose a comprar para llevarle dulces a su familia, confiesa que ella espera todos los años para caminar y al final probar estos tesoros.





