Por Dilan Alvia
Un hombre de 42 años de edad fue desalojado de una vivienda abandonada en la urbanización «Si Vivienda». El pasado 25 de noviembre a las 14H00. El sujeto, identificado como Hernesto Lopez, fue desalojado por constantes daños y perjuicios causados a los demás moradores, producto de un supuesto estado mental inestable según testimonios.
Según testigos presenciales, el desalojo se produjo en horas de la tarde, mientras López dormía. Un grupo de hombres encapuchados ingresó a la propiedad y lo obligaron a salir, arrojando sus pertenencias a la calle. Vecinos del sector denunciaron que durante el operativo se escucharon gritos y golpes, lo que generó una gran alarma entre los residentes.
López, quien sufría de problemas de salud mental, según algunos vecinos, era conocido por su carácter solitario y su afición por recolectar objetos reciclables. A pesar de que en ocasiones causaba molestias a los demás residentes, muchos lo consideraban una persona inofensiva y lamentaban su situación.
La administración de Si Vivienda justificó el desalojo alegando que López representaba una amenaza para la seguridad de la comunidad y que había recibido numerosas quejas por daños a propiedades. Sin embargo, vecinos y organizaciones sociales cuestionaron la necesidad de recurrir a la fuerza y denunciaron que no se ofrecieron alternativas de alojamiento al hombre desalojado.
«Es una vergüenza que en pleno siglo XXI se trate de esta manera a una persona en situación de vulnerabilidad», expresó María Sánchez, una vecina de Si Vivienda.
Tras el desalojo, López quedó a la deriva, sin un lugar donde vivir y con la mayoría de sus pertenencias perdidas. Su caso ha puesto en evidencia la falta de políticas públicas para atender las necesidades de las personas en situación de calle.





