Por, Jhosselyn Castro
En su tercer día del pintoresco escenario de la feria de libros ha tenido una gran cálida acogida por los visitantes, atraídos por el aroma exquisitas de las letras para deleitarse con la grandiosa variedad de obras maravillosas y poder sumergirse en viajes espectaculares a través de la literatura para tener una comprensión más clara de este mundo.
En el Hotel Oro Verde hay toda clase de libros para todas las edades, para los más pequeños de la casa, para los jóvenes lectores, que recién comienzan a explorar en este mundo y para los amantes de libros, estos se convierten en un refugio para estas almas curiosas. También se puede encontrar textos antiguos, que muestran el paso del tiempo en sus hojas desgastadas, guardando pensamientos de sus antiguos dueños, como también ejemplares cubiertos de una funda de plásticos listos para ser encantado.
“He leído muy pocos libros y los que he leído han sido en pdf, tener esta feria en la ciudad me parece una buena oportunidad para poder tener un libro físico y así ya no estar leyendo en el teléfono”, agregó Natalia Palacio mientras en sus manos tenía el escrito de “El diario de Ana Frank”
Llegando después de un paseo largo se encontraba Carlos palacios, el cual confesó que no fue a leer pero que se encontraba allí acompañando a su pareja que estaba emocionada por asistir a esta exhibición.





