Autor: Jhosselyn Castro
En una amena mañana, el cielo cubierto de hermosos algodones blancos, cuando las campanas sonaban y el reloj marcaba las nueve en punto de la mañana inició la celebración con un hermoso y colorido desfile por las principales calles de la ciudad por los doscientos tres años de cantonización de la tierra amaba del General Eloy Alfaro, Montecristi. La ciudad se vistió con sus mejores ternos y salió a las calles a rendir homenaje a su querido cantón.
“Estamos muy contentos de celebrar a nuestro amado cantón Montecristi, hay mucho que celebrar, por el cual sentirse orgulloso de levantarse cada día y luchar porque este cantón se merece grandes cosas y hemos dado muestra de avance con relación a la institución para empezar a generar resultados de menos a mas y esperamos que el próximo año se darán mejores resultados”, confesó el alcalde Jonathan Toro.
Las instituciones de la ciudad y otras invitadas de la ciudad hermana Manta caminaron con una elegancia por el asfalto saludando con pleitesía a los habitantes que se encontraban en las aceras para observar el espectáculo que quedaría en las memorias de los lugareños. Las bandas de músicas de las instituciones fueron los protagonistas como pájaros cantores en la jungla, llenando a las calles de armoniosas y alegres melodías, quienes recodarían sus raíces y al mismo tiempo celebrarían a sus héroes.
“Ha sido un programa muy bonito y tranquilo, se ha notado que el municipio ha puesto el empeño en esto para que nosotros lo disfrutemos como debe de ser, y por supuesto ver la que todas las zonas de Montecristi se han unido para a gozar y a desfilar”, destacó Zulay Mero, quien se encontraba con sus dos hijos en la vereda viendo el desfile.
Por otro lado, Luis Simbaña aseveró que es un honor ser parte del evento para cumplir con el acto y el deber cívico de la ciudad para celebrar un año más de independencia a la tierra que lo vio nacer.
La bandera de la ciudad flameaba en los balcones de las casas, los aplausos de las personas para admirar a las personas que hacían arribos a la tribuna para
saludar a las autoridades principales y decir gracias por querer cambiar a futuro mejor al lindo Montecristi.





