Por Virginia Aray
Manta es reconocida por un puerto pesquero y su historia marítima, dentro del el corazón de la ciudad se encuentra el Monumento del Pescador, una estructura emblemática en homenaje a la valentía y dedicación de aquellos hombres y mujeres que dedican su vida a esta profesión.
Construido en 1981, el monumento se ha convertido en un símbolo icónico de Manta y su vínculo permanente con el mar. La estatua exhibe a un pescador demostrando valentía por la lucha diaria de todos los pescadores locales. Además, la figura esculpida de forma musculosa detalla en su mano derecha un pescado, lo cual ha generado críticas de muchos residentes. ‘‘No quedo 100% como el cholo pescador que conocemos, pero tal vez querían darle una mejor imagen’’, expresó Tania Álava trabajadora de Playita Mía. También representa un legado cultural invaluable para la ciudad, y esto le ha permitido con el pasar de los años destacarse como un punto de encuentro para aquellos pescadores que cuentan sus historias y experiencias antiguas, transmitiendo por generaciones recuerdos de los luchadores y trabajadores de esta labor.
Cada año se lleva a cabo la elección de una reina del Cholo Pescador en conmemoración a este monumento y su gente, celebrando festivales donde asisten turistas y habitantes locales. A medida que la pesca aumenta, este monumento se convierte en un símbolo al recordar el esfuerzo de los pescadores de proteger los recursos marinos y preservar el hábitat de las especies.
A través de su presencia imponente, refleja un gran significado e inspira a generaciones a honrar y respetar el legado de los pescadores y de su conexión con el mar.





