Por Frederic Iván Caicedo Caicedo
En la tarde sañosa y adormecida, del día 25 de septiembre, la tranquilidad del barrio Nueva Esperanza se vio invadida, con ráfagas de municiones de gruesos calibre. Los disparos causaron pánico en los moradores del sector.
En la calzada yacían los cuerpos de dos personas que compartieron el mismo vientre. Fueron brutalmente asesinados en el portal de su casa Jeferson y Jipson Mera de 26 y 24 años respectivamente.
Una misma sangre se entrelaza una vez más, y los moradores de este popular sector claman atención de las autoridades. “Es pan de cada día que haya balaceras, esperemos las autoridades se hagan presente en nuestro sector, por el bien de todos”, resaltó Carla Briones moradora con un rostro lleno de sudor y nervios.
La vida de otra familia queda en oscura, y la perdida y irreparable de sus seres queridos, aquejaran toda su vida. “Es una pena esta situación, personas jóvenes que han sido cruelmente asesinadas. Nuestro mundo esta cada vez más perdido”, lamentó Ramon Morales habitante del sector Nueva Esperanza, mientras mira los cuerpos cubiertos por sábanas blancas.





