Por: Melissa Rodríguez
A mediados de la mañana del día 29 de septiembre, con el sol encandilando en el cielo, miembros de la Fundación 16 de abril de la ciudad de Manta, realizaron una obra social, para alegrar con bondad y solidaridad el corazón de los trabajadores ambulantes. Los encargados de la fundación se distribuyeron en 2 autos con 100 platos de comida en cada uno, para ser entregados por la ciudad.
Realizaron un recorrido desde el Manicentro, direccionándose por la calle principal del malecón escénico y a su vez continuar con el camino hacia la vía del terminal terrestre, en donde se toparon con Mónica Galindo, “Gracias por preocuparse, aún no había almorzado”, admitió Mónica, con voz agitada y una sonrisa profunda en su rostro, un poco sonrojada por estar trabajando bajo el sol.
Culminaron su travesía por el seguro social (IESS) a las 15h30 p.m. “Es gratificante poder ayudar, ya que esto nos permite transcender y poder conectarnos como personas. El hecho de brindar alimento no solo es saciar el estómago, sino de llenar corazones con empatía”, aseguró Dalia Ortiz, directora de la fundación.
El ser empáticos es demostrar la calidez de poder sentir y palpar lo que realizan las demás personas, sin denigrar sus actividades. En un mundo donde el ajetreo y la rutina a menudo nos sumergen en un precipitado mar de ocupaciones, es fácil olvidar el profundo hecho de cultivar el espíritu humano. La Fundación 16 de abril nos recuerda que, además de la alimentación física, existe una escasez significativa de nutrir el alma.





